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Marquitos Fuckenberg

La temperatura ha llegado a 10 grados, los Floridianos están perdidos y salen en short y campera inflable. Un show bastante informal de medias con ojotas y café en la mano. Yo, respiro felicidad, salvo cuando recuerdo que este clima es el que me acobijó por 9 años en la komunista San Francisco. ¡Uy! Dije komunistas, perdón si ofendí. Cierto que está bien pintarse el pelo de azul, ser polígamos, borrarse el género sexual, pero jamás admitir que si no pensamos como ustedes somos discriminados en el acto. Como acaba de discriminarme Mark Fuckenberg por seguir a la ciencia detrás del experimento y escribir sobre el   g r a f e n o. 

Desenchufame la heladera

Me he criado en una familia que siempre recauchutaba todo, y a pesar de que mi hermana y yo sufríamos de ver una cama transformada en baúl o una silla en mesita de luz, esta cosa vintage se le daba muy bien a mis padres. Recicladores natos de todo lo flojo, destartalado, roto o fisurado.

La teníamos clarísima, si hubiera sido por mis padres, IKEA jamás hubiera existido.

Ellos desafiaban la carpintería, la arquitectura y a veces hasta la gravedad. 

Querido 2021

 

Te llevaste a mi papá, pero me trajiste mi departamento frente al mar, y si bien un afecto jamás podrá ser reemplazado por un bien material, no es un acto menor tener al Atlántico como patio de casa. Cheers to that!

Huí del comunismo de California para habitar un estado lleno de guerreros que respiran aire puro y se lavan la cara con panzadas sociales. 

Los vakunados están cayendo como moscas debido al grafeno en sangre, y pasamos de conspiranoicos a profetas, prediciendo el futuro de una nueva raza gobernados por el miedo y el transhumanismo: zombie con bozal.

Querido 2021

 

Te llevaste a mi papá, pero me trajiste mi departamento frente al mar, y si bien un afecto jamás podrá ser reemplazado por un bien material, no es un acto menor tener al Atlántico como patio de casa. Cheers to that!

Huí del comunismo de California para habitar un estado lleno de guerreros que respiran aire puro y se lavan la cara con panzadas sociales. 

Los vakunados están cayendo como moscas debido al grafeno en sangre, y pasamos de conspiranoicos a profetas, prediciendo el futuro de una nueva raza gobernados por el miedo y el transhumanismo: zombie con bozal.

Transhumanismo

Nada más revolucionario que The Matrix—cuando salió en el año 1999. Porque lo que va de esta última, no sabía si cortarme las cutículas de las uñas, contestar mensajes del correo no deseado o dormirme una siesta en el hombro del vecino. Por favor que alguien jubile a Keanu Reeves, ya.